lunes, 16 de marzo de 2009

Las Amantes del Jazz - 1


En 1936 un crítico escribió (artículo Stormy Weather, p. 45., Saturday Evening Post) “Una banda más de mujeres es todo lo que este país necesita para regresarlo a las profundidades de la Depresión”.

Según manifiesta Murray Pfeffer en un documentado artículo, en oposición a las creencias feministas, las mujeres no estuvieron muy bien representadas en el nacimiento del Jazz. Sin embargo, hacia 1850, las mujeres típicamente estudiaban piano, arpa, guitarra y canto. Su compromiso con la música era secular, centrado en el hogar, y el no profesionalismo. En la segunda mitad del siglo diecinueve eso empezó a cambiar lentamente.


Desde cerca de 1900 en adelante, las mujeres afro-norteamericanas especialmente, eran bastante activas en los espirituales, gospel y blues. Históricamente, los talentos para el piano eran considerados “apropiados” tanto para negras como para blancas (las distinciones raciales son propias de la época). A comienzos del novecientos, muchas pianistas y compositoras participaban en la locura del ragtime. Mujeres pianistas, y ocasionalmente, ejecutantes de vientos, lengüetas y percusión, frecuentemente encontraban trabajo en bandas familiares, circuitos de vodevil, en el circo, las ferias y los espectáculos de carpa.

A finales de los veintes, la orquesta de Bee Palmer, una orquesta de muchachos con una líder-bailarina, Lee Palmer, quien era conocida profesionalmente como la Reina del Shimmy (especie de baile), aparecía frecuentemente en escenarios de vodevil con su propia orquesta de jazz. Era una “verdadera” orquesta de jazz en el sentido que sus componentes, todos varones, eran algunas de las más conocidas estrellas del jazz dixieland de la época. Conforme a los recuerdos del trombonista Santo Pecora, la banda de jazz de Bee se componía de Freddie Neumann, piano; Sharkey Bonano, trompeta; Joe Capraro, banjo; Sidney Arodin, clarinete; "Chink" Martin, tuba y Augi Schellang, batería. El 3 de marzo, Bee Palmer y Al Siegel se casaron secretamente.


La mayoría de la gente recuerda fácilmente a muchas vocalistas femeninas afro-norteamericanas quienes, en los veintes y treintas, estuvieron grabando lo que hoy es denominado “blues clásico”. Pero, en adición a las cantantes, muchas pianistas mujeres estaban también activas en varias poblaciones y ciudades. En Nueva Orleáns, las pianistas Dolly Adams y Emma Barret eran bien recordadas. La pianista, compositora y arreglista Mary Lou Williams fue grandemente influyente en el jazz de Kansas City y sus conceptos musicales se extenderían más allá de ese territorio. En Chicago, Lovie Austin y Lil Hardin Armstrong estaban activas. Lil era la pianista en la orquesta de Joe “King” Oliver donde conoció a Louis Armstrong y lo convenció para que se casara con ella y formara una banda de su propiedad con ella misma al piano. Se puede oír muchos de sus conceptos musicales cuando escuchamos las grabaciones de los Hot Five y los Hot Seven del primigenio Armstrong.

Fueron pocas, no muchas, las ejecutantes femeninas de vientos. La madre e hija trompetistas, Dyer y Dolly Jones, destacan como un excelente ejemplo. Como se puede ver, todas estas damas colaboraron con músicos masculinos. En los veintes, la mayoría de las mujeres que tocaban instrumentos diferentes al piano frecuentemente lo hacían así en bandas de “todas mujeres”. Sin embargo, muchas de esas bandas “todas mujeres” eran populares en los veintes y treintas, tales como el Trombone Quartet de Edna White, o las orquestas femeninas de jazz como la Fourteen Bricktops de Bobbie Grice, The Dixie Sweethearts, y la American Syncopators de Bobbie Howell. Nunca se libraron de su status de orquestas de moda.


La Darlings of Rhythm fue otra de las orquestas “all-woman” que realizó giras por los EEUU. Margaret Backstrom era su ejecutante de saxo tenor. Una dama capaz de improvisar verdaderas frases musicales o solos sobre cualquier tema durante minutos. Su saxofonista alto Josephine Boyd, había tocado previamente con la All-Star Girl Orchestra de Eddie Durham. La organista Sarah McLawler dijo de ella: “Era una genio”.

Lillian Carter Wilson ha dicho: “Josephine Boyd podría haber sido instrumentista en el nacimiento del bebop. Algunas veces Josephine se encontraba consigo misma, sólo ella y su saxofón, y manejaba esos acordes pirotécnicos, sabe, tal como suenan los sonidos del bebop. Y nosotros nos decíamos ¿Qué cosa estará haciendo en este mundo, sabe? Tocaba saxo, y quiero decir que lo tocaba de verdad.”

Carter probablemente resumía todo cuando comentaba (sobre ser músico mujer): “Éramos exitosas y populares. Éramos solistas. Hacíamos todo. Le diré algo acerca de ser mujer. Nunca lo tomábamos seriamente.”

La Gran Depresión Económica de los treintas afectó tanto a los músicos varones como mujeres. Muchas mujeres músicos (y otras trabajadoras mujeres) eran dejadas en libertad en un esfuerzo por proporcionar trabajo a los hombres desempleados. Afortunadamente, era una época cuando los nightclubs podían dar trabajo a muchos músicos de jazz, tanto hombres como mujeres. Las mujeres podían encontrar ocupación como pianistas en las bandas de jazz masculinas, tanto como instrumentistas en las bandas “all-woman”. Las mujeres eran especialmente útiles si podían ejecutar múltiples servicios, quizás cantando y bailando, tanto como tocando un instrumento como lo hacía Valaida Snow, “la Reina de la Trompeta”. En esta forma, el contratante obtenía los servicios de varios entretenedores por el precio de uno.

En los treintas, varias bandas “all-girl” blancas ganaron alguna popularidad. En su correspondencia privada, el Sr. Robert Whiteside, cuenta de la banda de jazz, toda de ejecutantes blancas, la Dixie Rhythm Girls, del área de St. Louis, Missouri, cerca de 1935-45.

Otra banda, quizás la más conocida de las bandas “all-girl” norteamericanas fue la Ina Ray Hutton and her Melodears. La hermanade Ina, June Hutton, cantó con la banda de Charlie Spivik. (Cuando June Hutton y los Stardusters dejaron a Spivak, la vocalista Irene Daye tomó el lugar de June). Su éxito produjo la International Sweethearts of Rhythm. Cuando actuaban, las Sweethearts vestían usualmente chaquetas, camisas y faldas blancas. Anna Mae Winburn afrontaba la banda muy hábilmente.

Estaba también en la banda Vi Burnside. No se sabe mucho de su historia. Fue una compañera de clase en la escuela secundaria de Sonny Rollins y había actuado en los treintas como solista con la Harlem Playgirls, tras lo cual se juntó a la ISR. Cuando la ISR se desbandó, Vi continuó tocando adentrados los cincuentas y conduciendo sus propios pequeños grupos en el área de Washington, D.C. No se tiene ningún dato sobre su nacimiento o desaparición, pero se cree que murió en los cincuentas. Podemos oír su trabajo como solista saxofonista tenor en el tema “Sweet Georgia Brown”, grabado por la ISR. (En un doble CD titulado “40 years of jazz”)

Carlos Alberto 16/03/09

1 comentario:

Saxofones dijo...

Muy buen articulo, me gusto mucho.

Un saludo!